Invisible y todas las demás

María vive feliz en su propio mundo, en su burbuja particular. Todo parece encajar en una perfecta rutina diaria y así pasan los minutos, las horas y los días.

Y tal como el hombre de la caverna de Platón que descubre realidad más allá de esas proyecciones y sombras, María abre los ojos y comprende que es presa de un destino que ella misma ha creado.

Comienza a pensar por qué su vida es la que tiene. y que únicamente depende de una misma ver una nueva frontera y realidad. No vale vivir sentenciada por una cuestión de género y por eso, renuncia a seguir viviendo en otra burbuja más.

 

Invisible y TODAS LAS DEMÁS: es María y todas esas mujeres que la acompañan de manera inherente por el hecho de formar parte de una familia. Hilos que siguen entrelazados de manera invisible con la abuela, la madre, hermanas, hijas…La mujer ni está sola ni es una sola mujer, es todas las que fueron y serán gracias a esta herencia femenina.